Estanterías de garaje en vídeo: medidas y kilos por balda
El garaje no se queda pequeño por metros cuadrados: se queda pequeño por los metros de altura que nadie usa. En el vídeo de arriba, Mario Rack recorre en ochenta segundos la gama de garaje y trastero. Debajo van los números que un vídeo no puede detenerse a explicar: medidas, kilos por balda, qué fondo elegir y qué normativa se aplica —y cuál no— en una vivienda.
Las medidas reales de la gama de garaje
¿Qué medidas tiene una estantería de garaje de la gama URBAN?
El formato principal de las estanterías de garaje y trastero es de 180 cm de alto por 90 cm de ancho, con cinco niveles, en dos fondos: 30 y 40 cm. A su alrededor hay cuatro variantes:
- Metálica recta 180 × 90 cm, fondo 30 o 40 cm, cinco niveles: el formato base, del que salen las versiones en L, en U y esquinera. Se pide de uno a cuatro módulos.
- Con ruedas 180 × 90 × 60 cm, cinco niveles: el fondo más grande de la gama, en un único módulo.
- Con balda de MDF: galvanizada de 150 × 70 × 30 cm con cinco niveles, de 160 × 80 × 40 cm con cuatro, y blanca de 180 × 90 × 40 cm con cinco. De uno a cuatro módulos.
- De rejilla: cromada en 150 × 75 × 30, 180 × 90 × 40 y 180 × 120 × 45 cm; negra, en 150 × 75 × 30 cm. De uno a cuatro módulos.
Las alturas de la gama son 150, 160 y 180 cm. Con el techo bajo, los 150 cm dejan margen; en un garaje corriente, la de 180 aprovecha la pared entera.
Qué cabe de verdad en un fondo de 30, 40 y 60 cm
Es la decisión que más se lamenta luego, porque no se corrige sin cambiar la estantería:
- 30 cm: pintura, herramienta de mano, limpieza, archivadores y cajas pequeñas. Cabe detrás de una puerta abierta y roba poco al paso del coche.
- 40 cm: la caja de mudanza corriente entra de frente, igual que las cajas de plástico apilables.
- 60 cm, solo en la versión con ruedas: bultos hondos, maletas grandes y lo que sobresale en cualquier otro fondo.
Mide antes lo que vas a guardar: una caja de 45 cm de lado sobresale de una balda de 40.
Cuántos kilos aguanta cada balda
- 175 kg por balda en la metálica de 180 × 90 cm. Con sus cinco niveles, la ficha da un total de 875 kg por módulo.
- 150 kg por balda en las de MDF galvanizado, de 150 × 70 × 30 y 160 × 80 × 40 cm, y en las de rejilla.
Dos precisiones cambian lo que significa esa cifra:
- El dato es por balda y con la carga repartida, tal como lo declara el fabricante. No es una exigencia normativa: la norma europea de diseño de estanterías metálicas excluye expresamente las de carga manual, así que el criterio es suyo. Un bloque compacto de 100 kg en el centro no solicita igual que 100 kg extendidos por los 90 cm.
- El total del módulo es la suma de los cinco niveles: no autoriza a poner 875 kg en uno.
¿Los 175 kg son por balda o para toda la estantería?
Por balda. Cada uno de los cinco niveles admite 175 kg con la carga repartida, y de ahí sale el total de 875 kg de la ficha: es la suma aritmética de los cinco niveles, no una capacidad que pueda concentrarse en una sola balda.
El montaje sin tornillos, y por qué el manual importa
La balda encaja a presión sobre el montante y se nivela a mano; un martillo de goma asienta los encajes. Sin taladro ni tornillería, y sin nada que se afloje con el tiempo.
Ese sistema no lo regula ninguna norma: lo describe el manual del fabricante, que por eso no es un papel para tirar. Comprando como particular en España, el Real Decreto Legislativo 1/2007, texto refundido de la ley española de consumidores, obliga en su artículo 18 a que el producto incorpore instrucciones o indicaciones para su correcto uso; y, en toda la Unión Europea, el Reglamento (UE) 2023/988 de seguridad general de los productos, aplicable desde el 13 de diciembre de 2024, cuenta las instrucciones de montaje y uso entre los elementos que se tienen en cuenta al evaluar si un producto es seguro.
Estabilidad: la regla del fondo y cuándo sujetarla a la pared
Una estantería alta y estrecha vuelca antes que una baja y honda. Para las estanterías cargadas y descargadas a mano hay un criterio de estabilidad de oficio: se consideran estables cuando la altura del último estante con carga no supera el quíntuplo de su profundidad, y conviene sujetarlas a una pared o elemento estructural fijo. No es una obligación normativa: es un criterio de montaje. Aplicado a la gama:
- Fondo de 30 cm: cinco veces son 150 cm. Con 180 cm de altura, el nivel más alto queda por encima de ese listón; arriba va lo ligero, o la estantería se sujeta a la pared.
- Fondo de 40 cm: cinco veces son 200 cm, por encima de la altura total. El módulo cargado hasta arriba queda dentro del criterio.
- Fondo de 60 cm de la versión con ruedas: sobra margen, pero lo que se mueve no se ancla. Ahí manda inmovilizarla antes de cargarla y dejar el peso abajo.
Unir módulos ayuda: comparten montante y cuesta más moverlos.
¿Qué normativa se aplica a una estantería en el garaje de una vivienda?
Ninguna de las normas técnicas que se citan a diario en el sector, y conviene decirlo porque los catálogos las mezclan: en una vivienda lo que rige es la seguridad general del producto y el manual del fabricante. Una por una:
- La EN 15635, de uso y mantenimiento del equipo de almacenamiento, excluye en su objeto los sistemas previstos para almacenaje de tipo doméstico: está escrita para instalaciones donde los equipos de manipulación trabajan muy próximos a la estantería.
- La norma de diseño, EN 15512:2021+A1:2024, es de paletización convencional y no se aplica a las estanterías de carga manual. El código de la industria para ese producto, el FEM 10.2.06, lo publica una federación de fabricantes y se vende.
- En España, la NTP 852 del INSST trata el almacenamiento en estanterías metálicas convencionales para cargas paletizadas; las NTP son guías técnicas españolas cuyas indicaciones no son obligatorias salvo que las recoja una disposición normativa vigente.
- La normativa de prevención de riesgos laborales de cada país rige donde hay una relación laboral: en España es la Ley 31/1995, que se aplica según su artículo 3 en el ámbito de las relaciones laborales. En el garaje de tu casa no hay ninguna.
Lo que sí rige en casa es la seguridad general del producto y las instrucciones del fabricante. Si la misma estantería va a un taller o a un almacén donde trabaja alguien, el marco cambia: allí es un equipo de trabajo, con su sitio en la evaluación de riesgos.
Cómo repartir la carga: lo pesado abajo
La página de almacenamiento de materiales del INSST, el instituto español de seguridad y salud en el trabajo, está escrita para centros de trabajo, pero sus criterios se trasladan tal cual a un garaje: respetar la carga máxima admisible evitando sobrecargas, colocar los objetos más pesados en los niveles inferiores y los más ligeros en los superiores, y evitar alturas de apilamiento excesivas. En la práctica:
- Lo pesado, en las dos baldas de abajo: cajas de herramienta, botes grandes, la batería.
- Lo de uso diario, entre la cadera y el hombro: es donde el brazo trabaja sin forzar.
- Lo que se abre una vez al año, arriba y ligero.
- Nada de subirse a las baldas: en el ámbito laboral no se admite subirse a las estanterías, y la razón vale igual en casa. Una balda es superficie de carga repartida, no un peldaño.
Y una regla de oficio para la separación entre niveles: decídela al montarla, dejando el hueco grande abajo para el cortacésped o la bicicleta y repartiendo el resto en baldas juntas.
Rincones difíciles: L, U y esquinera
Un garaje real no es una pared recta. La gama resuelve las esquinas sin cortar nada: versión en L con la esquina a derecha o a izquierda, en U y esquinera, todas con los mismos 175 kg por balda y cinco niveles. Las versiones en L y en U se piden de uno a cuatro módulos, así que una pared larga se cubre con una sola alineación.
Galvanizado, negro, blanco o rejilla
El acabado no es decoración en un sitio con humedad y cambios de temperatura. El galvanizado es el que se defiende de la corrosión, y por eso es la opción por defecto en un garaje, un sótano o un trastero con una pared que transpira. El negro y el blanco piden interior seco, igual que la rejilla, que a cambio deja pasar el aire y no acumula polvo. La balda de MDF blanco encaja mejor en un cuarto de la casa.



