Guardar ruedas sin un sistema de almacenaje acaba siempre igual: pilas en el suelo, juegos descabalados y minutos perdidos cada vez que entra un cliente. Un rack portaneumáticos ordena el stock en niveles identificables y deja las cuatro ruedas de cada vehículo localizadas a la primera. Las referencias de esta página son estructuras de acero de carga media con cifras concretas: 300 kg por balda en el modelo de 200 x 150 x 45 cm y 400 kg por módulo en el de 200 x 200 x 60 cm.
Cómo elegir tu rack portaneumáticos según el volumen del taller
La pregunta de partida es cuántas ruedas mueves y con qué frecuencia. Si el stock es estable y andas justo de sitio, el modelo de 45 cm de fondo se arrima a la pared y reparte la carga en tres alturas ajustables al diámetro que domine en tu almacén; además encaja sin tornillos. Si custodias juegos completos que van y vienen dos veces al año, cada módulo de dos metros aloja entre 20 y 24 neumáticos con llanta y admite cuatro alturas: 1.600 kg sobre la misma huella de suelo.
Piensa también en cómo entra y sale la mercancía. La base del módulo apilable admite las horquillas de una transpaleta aun estando lleno, así que trasladas un lote entero sin bajar rueda por rueda. Deja un pasillo que permita cargar a dos manos, sitúa las medidas más pesadas en los niveles bajos y reserva la parte alta para el stock de rotación lenta; etiquetar cada nivel por medida o por matrícula te ahorrará buena parte de las búsquedas.

