Elegir carro no es solo cuestión de ruedas. Frente a una estantería, un carro reúne en dos o tres niveles el material de una única tarea y lo deja a la altura de la mano, tanto en un taller como en un almacén o una cocina industrial. La decisión se reduce a dos preguntas: cuánto pesa lo que vas a mover y por dónde tiene que pasar. En esta categoría cada modelo indica su medida exacta y su carga por nivel, así que la comparación es directa.
Bandeja de plástico o balda de acero: qué carro te conviene
Los carros de bandejas tipo cubeta están pensados para volumen: admiten hasta 110 o 125 kg por bandeja según el modelo (220 y 250 kg en total, bien repartidos) y llevan asa ergonómica con organizador para piezas pequeñas y portavasos. Al ser de plástico estructural no se oxidan, algo que se agradece donde hay humedad o productos químicos habituales, y dos de sus cuatro ruedas incorporan freno para inmovilizarlos mientras cargas. Si lo que necesitas es un puesto de herramienta móvil junto a la máquina, el carro de herramientas metálico de 73 x 66 x 35 cm ofrece tres baldas con borde, la central regulable en tres posiciones, asa tubular y hasta 50 kg por balda.
Antes de decidir, valora el peso por nivel que vas a cargar de verdad, la superficie útil de cada bandeja (el modelo grande alcanza 117 x 65 cm) y el paso libre de tu instalación, porque un carro estrecho maniobra entre vehículos y puestos donde uno ancho no entra. En cuanto al acabado, los modelos de plástico se ofrecen en gris y negro, y el metálico, en azul.



